RESUMEN DE UNA CRÍTICA MUSICAL (El Correo de Andalucía, 4-12-2017):

"La Orquesta de Bormujos ha llegado para quedarse".

"Será solo cuestión de tiempo -no demasiado- que la Sevilla melómana haga suya también una Orquesta llamada a cubrir un espacio fundamental, el del repertorio del siglo XVIII".

"Con instrumentos modernos pero (...) con un ejemplar cuidado en el estilo interpretativo, la [Orquesta] de Bormujos podría desenvolverse bien transitando ese desconocido siglo XVIII".

"La OCB también se mueve con soltura cuando de crear ambientes más recogidos y dramáticos se trata.

ORQUESTA DE CÁMARA DE BORMUJOS

La OCB es una agrupación musical formada a principios del año 2016. Está constituida por músicos profesionales, que tocan (o han tocado) en otras orquestas, como la Real Sinfónica de Sevilla, West-Eastern Divan Orchestra, Orquesta Sinfónica de Córdoba, Orquesta Ciudad de Granada, Orquesta Joven de Andalucía (OJA), Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), Royal Scottish National, Orquesta Bética, Orquesta Filharmónica Cidade de Pontevedra, etc...

La OCB dió su estreno el 6 de marzo de 2016, en el Centro Cultural "La Atarazana" (Bormujos). Desde entonces esta orquesta de cámara está levantando expectativas tanto dentro como fuera del municipio de Bormujos. La crítica especializada considera a esta orquesta como la primera orquesta profesional de la provincia de Sevilla (El Correo de Andalucía).

Con esta programación se mantiene las líneas principales del proyecto inicial de la OCB, que es ofrecer tanto una serie de obras dentro del gran repertorio, como otras menos escuchadas, que no por ello menos interesantes. La OCB pretende responder de esta forma con calidad y variedad tanto a un público exigente, como a su vez a personas que no frecuentan las salas de conciertos. Con esta premisa, esta orquesta lleva a cabo con sus programas una labor divulgativa y educativa destinada a sectores amplias de la sociedad.

En definitiva, el mayor deseo de la OCB es conseguir desde su trabajo constante un cada vez mayor número de aficionados a la música clásica, ya que eso beneficia a las emociones de las personas y por tanto a la propia convivencia general. Esta idea surge de la reflexión previa de que la música no es solo un entretenimiento, sino que también es cultura, tolerancia, y educación, pilares básicos de la sociedad contemporánea.